Archive for June 2007

Domir

Friday, June 29th, 2007

 dormir.

(Del lat. dormīre).

 

1. intr. Estar en aquel reposo que consiste en la inacción o suspensión de los sentidos y de todo movimiento voluntario.

La R.A.E. ( Real Acadea Española), que como todos saben limpia, fija y da esplendor, define así al hecho de dormir. Si nos ponemos muy tiquismiquis, podríamos decir que dormir nos deja más indefensos que un bondage… pero a la vez es un arma peligrosa para un Dominante… aunque no lo provoque él mismo

Voy a confesar hoy algo…. hablo en sueños. Es una costumbre malísima que no recomiendo a nadie, sobre todo, si esta un Dominante cerca.

 Los sueños suelen ser reveladores, son esa parcela de cada persona que parece que nadie que no queramos pueda entrar realmente. Es una zona inexplorada, íntima, mucho más íntima que cualquier otra. Y que tus más profundos deseos queden al descubierto, es una sensación de total humillación.

 En el sueño, no hay inhibiciones, y se desvelan nuestros más oscuros secretos…

 Pues bien, hoy creo que he sentido la mayor humillación que puede sentir una sumisa… que tu Señor te cuente una de tus fantasias mas reconditas, porque la has soñado en voz alta…

 Es ese momento, que no te esperas…mientras estas desnuda en casa sirviendo la comida, que te mira con sus ojos penetrantes y te describe con todo lujo de detalles lo que… en principio puede empezar como algo subrealista… pero acaba en una revelación casi íntima de tus deseos personales: desde prácticas consideradas bdsm que no has hecho, hasta personas que te resultan atractivas, o distintas posturas sexuales que te apetece practicar….

  Y todo sabiendo…. que no has podido hacer nada por evitarlo…. ni podrás hacerlo si vuelve a pasar…

 La humillación, es mucha, pero podría quedarse en ese punto sin más problema… pero…

 ¿ Y cuando hasta en sueños te defines como la esclava de tu Señor…. ¿ , ?cuando te das cuenta que ni siquiera estando dormida recuperas un poco de tu libertad?…

 No hay peor humillación que saber que todas las parcelas de tu existencia…están y estarán siempre controladas

Pues mira sí, soy esclava

Wednesday, June 20th, 2007

 Hoy he tomado una nueva determinación en mi vida. He decidido no ocultar mi condición como esclava a la gente que sé positivamente que no saltará del susto ni le causará un gran impacto moral.

 Me pasó hace un tiempo, cuando un ex-novio mio, de esos de muchos años atrás me volvió a agregar al msn y se puso a hablar conmigo…

 Y mi decisión no va encaminada al lucimiento personal, a presumir del tema o a cualquier otra motivación parecida. Es una simple motivación de mi conciencia y también educativa.

 Hace tiempo, hablando con unos compañeros de facultad, que ni saben nada del tema ni son miembros de la comunidad bdsm, me di cuenta de la gran desinformación que hay referente al BDSM. El tema salió después de hablar de sexo… un grupo de veinteañeros con mucha confianza, de toda clase de tendencias sexuales reunidos al lado de una botella de licor de orujo… la cosa termino degenerando y ya que hablabamos del tema pues me aventuré a sacar el BDSM para ver que pensaban del tema.

 Lo que salió ahi se puede resumir en dos palabras, la primera que es una perversión, y la segunda que toda practica del mundo está empapada de sadismo, masoquismo y dolor extremo.

 La verdad es que interiormente no me sentó nada bien, pero no podía decirles realmente nada en ese momento, hasta tantear el terreno.

 Tiempo más adelante, cuando les presenté a mi Señor como lo que era entonces, mi prometido, tomé la decisión de contarselo a mis amigos más allegados.

 Les sorprendió… pero lo aceptaron bien y conseguí cambiar su concepción tan negativa del bdsm por una en la que simplemente ” no compartios tu forma de ver las cosas, pero no nos parece horrible”…

 Siempre me ha molestado sentir la gran sensación de algo malo y perverso que hay respecto al BDSM, creo que al igual que antes sucedía con otros temas, ocultándonos totalmente jamás vamos a lograr que se vea como una opción más que no es mala, o de degenerados…

 Si el respeto dicen que empieza por la educación y el conocimiento… empecemos nosotros por tratar de lograr que esa base la haya.

El Recuerdo

Monday, June 18th, 2007

 A parte de ser un restaurante muy recomensable en Madrid, el recuerdo es eso que nos permite librarnos de cometer nuevos errores y nos pone una sonrisa con pasadas alegrías.

 Y este sábado fue… para el recuerdo.

 A parte de gozar con la compañia de nuestros amigos (un saludo muy especial para Txiria y su esclava :* encantadores como siempre y por el hecho de haber venido de alli de los nortes ^.^ ), mi Amo se sintió especialmente feliz

 Y no tiene nada que ver con que el Madrid ganara la Liga, el Betis no bajara a segunda, o la magnifica interpretación de Il Trovatore que vinos el domingo en el Real… no, no fue por eso.

 Fue porque superé muchas cosas y se sintió especialmente orgulloso. No hay nada que haga más feliz a una sumisa que el saber que su Señor está orgulloso de ella.

 Tras cenar fuimos al Saten, local que solemos frecuentar… y allí conseguí superar varios limites. Para empezar me quedé desnuda delante del todo el mundo y no me dió mi consabido ataque de pánico… he de decir que me sentí feliz de estar desnuda, es extraño, pero simplemente el hecho de poner los brazos tras la espalda y sacar pecho bajando la mirada, sin sentirme mal por lo que pudiera pensar la gente que me iba a ver ( y fueron unos pocos entre los que estabamos jugando y los curiosos que se acercaron) me hizo sentirme especialmente feliz.

 Para seguir aguanté los azotes que mi Señor tuvo a bien darme con distintas cosas, bastante bien ( salvo un par que dieron en zonas de las llamadas “intocables” por temas de salud) y por primera vez otro Dominante también me golpeó… ^.^ ( Gracias nuevamente Señor Txiria por hacerlo ^.^ )… y según mi Señor aguanté bastante bien y no me dieron precisamente flojo… (para ver los resultados en el blogroll está el Blog de mi Dueño Henguld)

 Disfruté de la jaula.. algo que a mi Señor le apetecía muchisimo probar y admito que a mi también, por el morbo y lo especial que tienen esos barrotes… de las pinzas de bambú que trajo nuestro amigo con él… y que no pedí que me quitaran en ningún momento y además mi Señor no tuvo siquiera que aliviar mis pezones al liberarlos de su presión ^.^ (otro pin más)

 Pero sobre todos los límites… está el que sé que a mi Dueño le hizo especial ilusión.. y es que me dió con el gato en zonas de la espalda… con un gato tremendamente suavo y  otro un poco más fuerte… La espalda siempre fue la región prohibida y… ha dejado de serlo… y mi Señor está feliz…

 Se siente tan feliz del fin de semana que me ha premiado… hasta el jueves tengo permiso para tener tantos orgasmos como desee sin tener porqué pedir permiso ^.^. No pedirle permiso se me hace cuesta arriba… asique seguiré haciendolo… pero la tranquilidad de poderme tocar… es… un gran regalo

 Ha sido un fin de semana para El Recuerdo ^.^

Persona busca pareja BDSM

Thursday, June 14th, 2007

 La mayoría que lee mi espacio habitualmente, sabrá ya a estas alturas que mi Amo es además mi pareja. Es posible que esto haya hecho pensar a muchos que yo soy de estas personas que defienden a capa y espada que la relación bsdm sólo se puede dar relamente dentro del marco de una pareja donde el amor sea la clave.

 Pues bien… no es asi.

 Hasta que conocí a mi Señor jamás había sido partidaria de las relaciones de pareja con el bdsm metido en medio. Es más cuando comencé con mi Señor, yo tenía a mi pareja por un lado y por otra parte tenía esa relación bdsm. Quizás no fuera lo más legal, ni lo mejor, ni fuera lo más honesto para la persona con la que estaba saliendo en ese momento… pero no siempre se toman las mejores decisiones.

 Mi relación amorosa con mi Señor llegó a posteriori… poco a poco me enamoré de él simplemente.

 Quizás por eso me llame la atención esas personas que aseguran directamnte que buscan una relación amorosa con una pareja bdsm.

 ¿ El amor se busca?… siempre he pensado que esas cosas surgen o no surgen… Es como si estas personas llegarán, conocieran al Dominante perfecto para ellosy entonces esperaran que cupido saliera del cielo y dijese ” y ahora enamorate!”…

 Y ahora me pregunto… ¿ y si esa persona se enamora de alguien que no es del mundillo?, ¿ y si encuentra al Dominante perfecto para ella pero… simplemente,no se enamora?… ¿ va a renunciar a esas relaciones, a la experiencia humana que puede obtener de ellas, simplemente porque ambas cosas no se dan en la misma perosna?…

 Quizás surja o no surja… lo importante siempre es aprovechar esas relaciones para aprender algo nuevo… quizás no hay que buscar la perfección sino simplemente dejar que surja sóla en algun momento…. y si no surje… no pasa nada

Experimento3

Wednesday, June 13th, 2007

Capítulo 3: la traca final
Los pezones comenzaban a dolerme. La excitación me había mantenido en un estado en que podía aguantarlos, pero ahora, que estaba calmándome un poco mientras recogía la mesa, lo sentía palpitando bajo las pinzas y provocándome un tremendo dolor.
Cuando me acerqué a ellos mi Señor ya había servido el café y había puesto algunos licores sobre la mesa. No había puesto ningún mantel sobre la mesa de cristal y estuve a punto de abrir la boca y criticárselo. Pero por mi propio bien me callé.
Me senté en el cojín del suelo como recordaba que me había ordenado. La posición me hizo sentir la vejiga llena, llevaba mucho tiempo sin ir al aseo, además me molestaban muchísimo los pezones… miré hacía mi Señor de forma dulce y como estaban hablando, para no interrumpir, puse una de mis manos sobre su pierna para indicarle que quería pedirle algo.                                                                                             

 - ¿ Qué sucede esclava?                                                                                                        

 -  Amo, me podrías quitar las pinzas…. Me duelen mucho.                                              
Me las quitó de sopetón. Sin decir un, dos, tres como solía hacer. Solté un grito de dolor y me quejé. Me miró seriamente. No entendía que había hecho mal para que me tratara de forma tan brusca. Nuestra amiga trató de protestar, porque veía que quizás mi Señor se había extralimitado, pero su Amo la puso una mano por delante y le indico que se mantuviera callada, que cada cual educaba a su propiedad como deseaba y que no sabía que había pasado.
Mi Señor me agarró de la coleta y se levantó empujándome suavemente hacia atrás en el suelo. Me dejé hacer mirándole sorprendida… su mano suavemente me puso el cojín bajo la cabeza.                                                                                                                         

 - Te dije esclava, que específicamente hoy no podías tratarme de tú… ¿ verdad?                 

     – Si, Amo… lo siento                                                                                                     

      – No quiero tus lo siento… sabes lo que tienes que hacer
Cerré los ojos. Sus palabras muchas horas antes, mientras castigaba mis nalgas para su placer, martilleaban mi cabeza. Odiaba eso. Siempre me hacía cerrar las piernas, no podía evitarlo el dolor sobre mi coño desnudo era demasiado desagradable, simplemente no podía evitarlo. Se giró hacía nuestro amigo.
-          Parece que sí vas a tener que prestarme a tu sumisa…                          
-          Claro, para lo que tu quieras… luego quizás te pida yo a la tuya… sólo he probado su boca.
Esas palabras me estremecieron. Mi Señor se levantó y fue a por el gato mientras yo, tumbada en el suelo y abierta totalmente de piernas dejaba mi coño rasurado a la visión de nuestro amigo. Me sentí humillada, porque a pesar de todo estaba excitada y lo mostraba húmedo y anhelante. Mi Amo volvió con paso firme y pidió a nuestra amiga que me sujetara las piernas separadas, sin permitir que las juntara para nada. 
Solté todo el aire de mis pulmones… y me arqueé hacía delante al sentir el primer golpe en mi sexo. El gato parecía una vara de madera golpeando mi zona más sensible, al siguiente una lágrima se escapó de mis ojos cuando una de las tiras del gato golpeó de lleno mi clítoris.
 Solté un gritito en alto pero no protesté. Sólo llevaba tres fustazos y mi Amo parecía dudar en darme más. Sabe que el dolor no es precisamente mi fuerte. Abrí los ojos y miré a los de Él asintiendo despacio, tenía que pagar por mi error. Me dio los que faltaban con fuerza, como los anteriores y sin dudar.
Al terminar mi amiga se levantó y se volvió a sentar donde estaba… Me incorporé despacio y me arrodillé ante mi Señor besando con devoción la mano con la que me había castigado                                                                                                                              

 - Gracias mi Dueño por hacerme mejor esclava
Su mano acarició mis cabellos y me estremecí. Cogió una botella de agua y me la acercó a la boca. Pero yo negué moviendo la cabeza y me sonrojé bajando la mirada al suelo. Se estaba pasando el dolor de los gatazos y sentía nuevamente las ganas imperiosas de orinar. No levanté la cabeza del suelo, pero sé que sonrió, cuando escucho un hilo de voz, un par de octavas más altas de lo habitual en mi tono de voz, salir de mi garganta.                                                                                                                        -

- Por favor mi Amo… ¿ me permite ir al baño?                                                             

      – Si quieres ir, ya sabes donde debes hacerlo
Asentí despació… no quería mirar a mis amigos. Me acerqué a cuatro patas, hasta el barreño y me puse de espaldas a ellos para poder tener un poquitín más de intimidad de la que parecía iban a darme.                                                                                                               

    – No gatita, mira hacia nosotros… clava tus ojos en mí…
Tardé en reaccionar… era demasiado humillante, pero no podía fallar justo después de un castigo. Habría dejado a mi Dueño en mal lugar, y no podía permitirme ese lujo. Me giré con dificultad, siempre me ha costado andar en agachada, pero lo hice y levanté la mirada clavándola en sus ojos, esos que son capaces de dulzura y dureza a la misma vez… relajé la vejiga y dejé caer el líquido… apreté para que saliera con mayor velocidad y que el momento pasara cuanto antes.
Y con ese líquido que salía de mi cuerpo, parecía que también se iban otras muchas cosas, se iban mis miedos de no ser capaz de hacer estas cosas que hasta esa noche me parecían tremendamente fuertes, se iba muchos de mis tabús y sólo quedaba yo: constance, la esclava que se dio una tarde de otoño a su Señor…
Ni me percaté de que mi Amo se había levantando y se había acercado hasta mí para limpiarme entre las piernas con un pañuelito. Actué desde ese momento de forma automática, saliendo de ese lado y volviendo a estar en mi cojín. Mi Señor se retiró y vació Él mismo el barreño que un momento antes su propiedad había llenado.
Paseé la mirada por nuestros amigos. Ella ni me miraba, Él me miró un segundo, pero no pude mantenerle la mirada, me sonrojé y miré hacía el mueble.
Regresó mi Señor con el gato, pinzas y algunos de los vibradores. La otra esclava pronto acabó desnuda y siendo azotada por su amo, de cara a la ventana, con la cabeza fuera teniendo que ahogar los gemidos de dolor y placer que se iban entremezclando. Mientras tanto, mi Señor me había situado de forma que pudiera verlo, y se dedicaba a adornar mi cuerpo con pinzas… algunas le dejo a nuestro amigo que las pusiera sobre mi cuerpo.
Cerré los ojos dejándome hacer, como hacía siempre. Cuando me las quitaron se me ordeno ponerme sobre nuestra amiga, en posición de 69. El sabor de ella no era desconocido para mis labios y esta vez no me sonrojé tanto como la primera vez que me habían ordenado hacerla llegar al orgasmo. No levanté la vista de su coño rasurado hasta que en momento sentí una polla llenando mi coño… y unas manos cogiéndome del pelo.
Pensé que seria nuestro amigo queriendo volver a disfrutar de lo que había realizado durante la cena, pero me sorprendí al ver a mi Amo. Me revolví ligeramente tratando de separarme y no abrí la boca. Sin embargo mi amiga empezó a lamer y al primer gemido mi Señor aprovecho para metérmela hasta el fondo.
En ese momento yo dejé de ser yo misma y solo comencé a chupar… sentía cosas que jamás había sentido y aunque quería gemir no era capaz. Me afané en hacer la mejor felación de toda mi vida. Mi Señor preguntaba a nuestro amigo si estaba disfrutando de su propiedad y el se limitó a halagar lo acogedor que era mi coño…                                          

 - Cambiemos…
Me noté vacía cuando se apartó de mi. Apreté mi coño y no me moví de mi situación. A una orden mi amiga cambió su posición exponiendo su sexo desnudo frente a mi boca. Me hicieron levantarme un momento y mi Señor se tumbó, me ordenó cabalgarle. Supuse que ahora serían ellos los que lo harían por su lado y nosotros por el nuestro con total tranquilidad.
En el momento en que mi Amo me cogía la cabeza y me la empujaba contra el coño de nuestra amiga sentí una segunda polla entrando en mi, por el agujero que me quedaba libre. Solté todo el aire… era grande la sensación nueva.. estaba tremendamente excitada, y no era capaz de parar de gemir. Traté de darle placer a nuestra amiga, lamiendo el clítoris con cuidado… pero a cada rato tenía que parar por el grado de excitación que tenía… estaba a punto de correrme                                                                      

       – Amo… por favor se lo ruego… puede su esclava correrse… no aguanto más.            

   – Hazlo…
Me corrí.. y sentí como alguien se corría dentro de mí, aunque en ese momento no fui capaz de saber quién era. Nuestros amigos se pusieron a lo suyo, ella en cuatro… y yo me separé de mi Señor besándole de forma apasionada.
Su lengua buscaba la mía con delicadeza y yo busqué la de él de forma urgente. Al separarnos noté que había sido Él quien me había regalado con su semilla. Me sonrió apartándome el pelo de la cara y giro la mirada hacia nuestros amigos haciéndome una señal.
No me hacía falta mucho más. Me acerqué a donde estaban ellos y me puse debajo de ella comenzando a lamer su clítoris con fuerza. De vez en cuando le rozaba suavemente los pezones. No paré hasta que ambos habían tenido su orgasmo…
Me aparté de ellos dejándoles intimidad y me acerqué a mi Amo abrazándole con dulzura. Me sentía tranquila entre sus brazos…
Capítulo 4: Epílogo
 Abrí la puerta y di un abrazo a nuestra amiga. Con un suave beso le agradecí todo.
Cuando iba a salir nuestro amigo hice una ligera reverencia juntando mis manos por delante. Era mi forma respetuosa de darle las gracias por todo.  Me levantó diciéndome que me dejara de tonterías  me dio un fuerte abrazo.
Se dirigió a la puerta y justo antes de salir se volvió a mi Señor.                                      

              – Has de estar muy orgulloso de tu esclava…
Mi Señor cerró la puerta, sin decir nada más. Me agarró de la cintura y me besó suavemente sonriéndome.                                                                                                                

  – Lo sé.

 

Pd: este es un relato imaginario que quizas algun dia se ponga en practica… pues se que mi Señor realmente lo desea

Experimento2

Wednesday, June 13th, 2007

Capítulo 2: … aguantando hasta el café.
 
Me dí una larga ducha. Llamaron a la puerta varías veces pero como mi Señor no me ordenó salir, no le dí importancia. Me arreglé el pelo como a él le gustaba, la coleta alta, y repasé mi coño rasurado, mis piernas y mis axilas. Me quería desnuda y fantástica ¿no?. Pues así me tendría. Me lo dije con cierta chulería al espejo. Si hubiera oído mis pensamientos me habría castigado por rebelde o contestona, porque precisamente el orgullo y desafío que había en el tono de mis pensamientos, no era el de una esclava humilde.
 
Me sequé y me eché la colonia que a él le gustaba. Pasé mi collar por mi cuello, puse los grilletes en mis tobillos y muñecas, y tal cual salí de la ducha encaminándome hasta la cocina, donde oía a mi Señor trasteando.
 
La cena estaba preparada. Había debido de contratar un catering o similar, porqué la cocina estaba llena de bandejas llenas de comida para la cena de esta noche. Todas cosas en frio. Sería algo totalmente informal. Sonrió al ver el detalle del peinado, que no me lo había dicho.
 
Se acercó a mi despacio y me besó en la frente mientras extraía de mi coño mojado el vibrador que había seguido haciendo su trabajo… de los nervios por la desnudez y por el miedo a los gatazos en el coño si fallaba… ni me había dado cuenta. Puso el vibrador chorreante delante de mis labios y lo lamí con delicadeza, sonrojándome y bajando la cabeza al hacerlo.
-          Así… como una buena gatita, con lametazos cortitos y rápidos, disfruta de tu sabor de gata caliente… – me acarició los pechos y me besó el cuello haciéndome estremecer- cuando los recibas no te levantes hasta que yo te lo indique…
 
Asentí despacio. Se me estaba poniendo la carne de gallina con sus labios en mi cuello. Tenía unas ganas locas de abrazarle y besarle… de pedirle que me llevara a la cama y me poseyera en ese momento, que me metiera su polla dentro y me hiciera gemir de placer. Dentro del miedo, la excitación estaba tomando partido. Cuando sus labios rozaron los míos y su lengua se abrió paso en mi boca de forma exigente, llamaron al portero.
 
Se separó de mi y se fue abrir. Tomé aire. Me acerqué con paso tranquilo hasta la puerta de casa y me arrodillé frente a la puerta. Cabeza gacha y manos con las palmas hacia arriba. Pensé en la tabla de multiplicar, tenía que aguantar mis nervios… encima comencé a sentir ganas de orinar… los nervios juegan esas malas pasadas. Miré a mi Amo y me miró sonriendo haciendo un gesto con una mano, acarició mi cuello. Debía hacerlo por él, debía ser perfecta. Volví a tomar aire en el momento en que abrió la puerta.
 
Distinguí unos pies femeninos en unas sandalias y otros masculinos en unos zapatos. No hablaron nada. Me eché hacía delante apoyando mis manos en el suelo y levantando ligeramente mis nalgas, besé los zapatos del hombre que había entrado en mi casa.
-          Sea bienvenido a la casa de mi Señor, esta esclava tratará de que tengan una agradable velada como su Amo desea.
-          Pedro tío, te has superado… no pensé que fuera capaz de hacerlo…
 
Reconocí la voz a la primera… nuestros amigos más íntimos del mundillo. Me habían visto ya desnuda alguna vez, como cuando compartí con ella mi primera experiencia con otra mujer. Eso me tranquilizó… pero no lo hizo el que jamás me habían visto comportándome así, al igual que tampoco lo hizo el que nuestra amiga no dijera nada.  
 
Quería mirar qué pasaba. En mi fantasía me la imaginé amordazada, sin poder siquiera saludar, trataba de buscar una explicación. La mano firme de mi Amo en mi espalda mantuvo una postura que yo misma estaba manteniendo ya de por mí misma… Dí un respingo al notar como separaba mis nalgas exponiendo mi ano. La noche anterior había estado jugando con él y seguro que estaría dilatado… metió dos dedos en mi coño.
-          Ya veo ya… va a ser una noche divertida- dijo nuestro amigo-
 
Por el rabillo del ojo ví como pasaban al salón. Mi Señor tiró de mi collar y me hizo levantarme al tiempo que me acariciaba la mejilla. Después entró en el salón. Preguntó qué querían beber. Tras escuchar la respuesta me apresuré a traer las bebidas. Se habían sentado en los sofás. Durante mi ducha mi Amo había retirado a un lado la mesa de café y había recogido la tabla de planchar… frente a la ventana sólo quedaba en el centro, el barreño. Me estremecí al verlo.
 
Me acerqué a nuestro amigo y arrodillándome a su lado le serví la bebida. Me levanté con cuidado. Los grilletes me impedían hacerlo con comodidad, demasiado gruesos, pero hoy no era el día para para quejarse por incomodidades. No precisamente hoy no era el día. Pasé a servir la bebida a mi Señor. Mientras lo hacía cogió uno de mis pechos y se puso a acariciarlo distraídamente
-          Esta noche sabes que puedes pedirme lo que quieras. Constance esta para complacernos.
-          Lo sé, lo sé… y si tú quieres a la mía no te cortes.
 
Dejó de acariciarme el pecho y me indicó que sirviera a nuestra amiga mientras intercambiaba en susurros algo con él. Noté que una mirada complice de mi amiga, parecía divertida y excitada por la situación. Yo estaba totalmente excitada… esa invitación a que pidiera cualquier cosa me había puesto muchísimo. Tras servirles la bebida me quedé a un lado de rodillas. No sabía que hacer, y tampoco si aún era hora de servir la cena.
 
Siguieron hablando durante unos minutos más sin hacerme demasiado caso.., algunos eran comentarios obscenos sobre mi persona, escuche la sugerencia de hacerme un fisting después y ante la idea de las cerezas que había de cena, se sugirió jugar a pescar la cereza dentro de mi coño y meterme después el hueso en el ano, por eso de no ensuciar mucho. Me pareció tremendamente humillante… y ellos hablaban como si fuera algo totalmente natural… Mi amiga parecía sorprendida y en un par de ocasiones intento protestar, pero su Amo le dijo que tarde o temprano ella pasaría por algo igual, asique qué aprovechara ahora que ella no era la que iba a ser el blanco de las ingeniosidades.
 
A una indicación de mi Amo me acerqué a él. Sacó las pinzas regulables y succionando mis pezones previamente, me las puso apretadas. Después dejo caer la cadena. Solté un gemido entre de excitación y dolor al notar el peso. Se me ordenó sacar al comida.
 
Les noté animados mientras yo iba sacando bandejas. Cuando termine me arrodillé al lado de mi Amo. Frente a él estaba sentado el otro Dominante y a la derecha de éste la otra esclava. Al arrodillarme vi la ropa de mi amiga en un montón a un lado. Debía haber abierto la boca en mi favor mientras yo estaba en la cocina.
 
Lejos de sentirme agradecida sentí una punzada de malestar. Quería ser yo la protagonista, quería ver que era capaz de pasar todas las perrerías posibles… Y ella estaba también desnuda… Me resultó menos humillante el ser algo compartido y eso me hizo confiarme un poco. Mi Señor puso una mano sobre mi espalda y se levantó… no me dejó moverme. Al volver traía dos boles de comida… como los de los animales.
 
Abrí los ojos como platos… no podía pretender que realmente comiera allí. En uno ví varias delicatesen de las que estaban en la mesa. En el otro algo de color amarillento… Se subió la cremallera del pantalón delante mía. Dioses, no… no podía pretender que hiciera eso. Le miré de reojo con un ápice de protesta en mis ojos, abrí la boca para hablar
-          Esclava, espero que esa para agradecerme que te haya dado algo de comer y algo de beber especial…
-           Amo… sé que dije que podía aguantarlo pero aún no habíamos hecho ninguna lluvia dorada..
 
Me cogió con fuerza de la coleta y bajándose nuevamente la cremallera puso su pene en mi boca. Traté de retirarme pero me lo impidió y me tapó la nariz. Noté el sabor de su orina en mi boca y no podía hacer nada más que tragar…. Tragué para no ahogarme y me atraganté en una ocasión, se me escapó un poco al suelo. Me soltó cuando terminó de darme mi primera lluvia dorada. Le miré ligeramente asustada…
-          Lamé lo que se ha caído al suelo y refréscate con el… zumo de manzana que hay en tu cuenco…
 
Abrí los ojos sorprendida… zumo de manzana. Había desconfiando de él cuando siempre había presumido de no hacerlo nuca… y me había castigado con su orina por eso. Agradecí sumisamente el castigo al darme cuenta de él y me arrodillé a lamer el zumo de manzana.
 
Todo había desaparecido a mi alrededor cuando sentí su orina en mi boca. Y todo volvió a mi cuando escuche al otro Dominante alabar la forma de castigarme por desconfiar. En ese momento caí en la cuenta de que por encima de todo… había tenido mi primera lluvia dorada delante de terceros. Me sonrojé y metí mi boca en la comida tratando de que no se dieran cuenta.
 
El resto de la cena transcurrió tranquilamente hasta el momento del postre. Estaban charlando animadamente, se me ordenó recoger la mesa y traer el dulce y las cerezas. Lo hice y volví a mi posición. Chocolate… eran pastelitos de chocolate. Los miré con ganas de coger uno, y después miré mi plato vació. Rocé con delicadeza la pierna de mi Señor, que se giró hacía mí
-          ¿Sí esclava?
-          Amo, por favor, dejéme tomar uno de esos deliciosos pastelitos
-          Bien- se lo pensó durante un momento, por encima de la mesa ambos Dominantes se intercambiaban gestos- los pastelitos se acompañan con leche- puso la mano sobre mi cabeza y me empujó bajo la mesa- empieza por él.
 
No… no era posible… dudé. Sentí un azote en mi nalga derecha. No era una broma. ¿Cómo era posible que no era una broma?… al siguiente azote comencé a chupar como si en eso me fuera la vida. Note que por el lateral me metían un cojín bajo las rodillas. Dí un gracias mentalmente a mi Dueño al permitir que nuestra amiga me diera algo de reposo… comencé a chupar. Seguían charlando tranquilamente…
 
Con unos ligeros putapies noté como mi Amo me indicó que separara las piernas y después me metía unas cerezas dentro del coño… y huesos por el ano. Realmente sí iban a hacer todo… me sentí humillada, se me escaparon unas lagrimas mientras seguía chupando la polla del otro Dominante y mi Dueño contaba en alto…
-          Seis por delante… cinco por detrás…
 
Por fin sentí como se derramaba en mi boca… noté una arcada, pero no quería arriesgarme a un solo fallo más. Tragué y me giré para seguir por mi Señor… Le noté gemir y sonreí… admito que al otro sólo quería hacerle correr, porque sé que eso complace a los hombres… a mi Señor quería provocarle, hacerle sentir deseado por su esclava por el roce de mi lengua… y así me esmeré. Nuestro amigo siguió metiendo cerezas o huesos por mis agujeros…
 
Cuando estaba apunto de correrse, mi Dueño me cogió la cabeza, como cuando me había orinado en la boca y me tome su leche con deleite. Salí de debajo de la mesa relamiéndome la comisura de los labios y sonriéndole feliz. Cogio uno de los pastelitos y lo puso en su mano. La lamí tomando el pastelito mientras me acariciaba el pelo. Cogiendome del collar me medio incorporó haciéndome separar las rodillas.
 
Escuché entonces al otro Dominante aunque no entendía demasiado lo que estaba por pasar. La chica se levanto y poniendo su boca debajo de mi coño empezó a meter la lengua dentro, rozándome el clitorís de vez en cuando  y sacando cerezas. Yo gemía y me estremecía…mi Amo me rozaba los pechos y el otro Dominante acariciaba con un vibrador el coño de su sumisa.
 
Se corrió antes de terminarse la última cereza y yo… me quede caliente y goteante gimoteando por un orgasmo. Miré a mi Señor suplicante, caliente como a él le gustaba. Me sonrió y me besó en el pelo.
       – Recoge todo y vente al cojín del sofá para tomar el café.
 
Asentí sumisamente… sus deseos eran mis ordenes…

Experimento

Wednesday, June 13th, 2007

 Y hoy no voy a escribir sobre nada referente a temas bdsm… Hoy este blog me sirve para cumplir ordenes de mi Señor.

 Hace unos días le hice llegar un relato que escribí para su placer, para que viera que pensaba en él constantemente y para que supiera que mi imaginación siempre estuviera activa.

 Hoy, a pesar de la verguenza que me da, me ordena que lo publiqué. Como es largo lo haré por fases… Así pues…

 Sus Deseos, son mis ordenes.

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Capítulo 1: Esta noche tienes estas normas…
 
Siempre me ha costado hacer muchas cosas… sin embargo cuando estoy a su lado todo parece diluirse, y aún así me quedan miles de tabús que superar poco a poco.
 
Llegó como cada día, más o menos a la misma hora. Mi cuerpo ya lo esperaba dispuesto a que hiciera con él lo que quisiera. Toda yo soy de mi Dueño, y eso me gusta, saber que si cuando llega me quisiera follar con la puerta de casa abierta, o hacerme entrar a cuatro patas arrastrándome desde el ascensor, yo tendría que hacerlo.
 
Me dio un beso y fue a comprobarlo.
 
Todo el día había tenido que orinar en un barreño… lo había puesto en una habitación, con la ventana abierta. Sé que cuando me agachara nadie podría verme, pero el hecho de la posibilidad, me hacía sentirme tremendamente humillada. Aguanté durante mucho rato sin ir a orinar, y él me lo preguntaba a cada rato por sms… al final se hartó y me ordenó beberme un litro de agua. No pude aguantarlo y tuve que ir.
 
Toda la mañana me había tenido igual, en cuanto notaba que pasaba un rato prudencial y yo no iba me hacía beber agua para que no pudiera aguantarlo.
 
Regresó con una sonrisa en la boca, sabía que iba a soltarme una de sus frases y yo no pude menos que bajar la mirada sonrojándome.
-          Mi perrita ha tenido mucho pipí hoy, ¿verdad?.
 
Me sonrojé mucho más. Quizás por la voz dulce y ese tono condescendiente.  Me cogió de la mano para que fuera a mirar con él el barreño, y después mientras me decía que desde ese momento, sería el sitio donde yo orinaría siempre, me hizo vaciarlo poco a poco…
 
Mi menté se rebeló contra esa frase, pero decidí no decir nada. Aguantaría, al final no lo haría seguro. Muchas veces al final siempre se cortaba y mi conciencia jugaba con la posibilidad para no hacerme sentir una creciente inquietud que no habría sido buena.
 
Cogió el barreño de mis manos, y después agarro mi muñeca con suavidad arrastrándome hasta el dormitorio, notaba su olor suave y la suavidad del tacto de su piel. Los pasos eran apresurados.
 
 Como solía hacer, me puse de rodillas sobre la cama, con las manos en los muslos y las palmas hacia arriba. Jamás me había enseñado esa postura, pero yo la había tomado hace tiempo. Siempre me decía que le gustaba… al igual que al principio jamás me había dicho lo del usted, y sin embargo me había  premiado con dulces y ardientes besos cuando una vez se me había ocurrido llamarle como tal.
-          ¿ Qué desea mi Señor de mi?- pasó la mordaza de bola por mis labios.
-          No hables si no te pregunto… esta noche vamos a tener invitados y… tengo que darte unas pautas para cuando vengan.
 
¿ Invitados?… y me estaba poniendo la mordaza. Me asusté por un momento, jamás habíamos tenido una cena totalmente bdsm. Durante unos momentos mi visión de tener todo preparado, se dio cuenta de que, ¡ ni siquiera había hecho cena!… ¿serían conocidos?, ¿  cómo es que no me había dicho nada?…¿ me harían algo?.
 
Mi respiración se aceleró al notar sus dedos retorcer suavemente uno de mis pezones y a uno de sus dedos colándose dentro de mi coño que estaba mojado.
-          Ya estás pensando cosas de gata en celo… me gusta siempre que estés caliente.
 
Un beso tierno en mi pelo y una orden de descansa, hicieron que me relajara y me tumbase en la cama. Me hizo poco a poco voltearme hacia abajo y puso una barra separadora en mis piernas y cojines bajo mi estomago… iba a ser una larga sesión de azotes. Empezaron a llover sobre mi culo desnudo mientras me hablaba sobre la noche. Sus palabras se mezclaban con mis gemidos cada vez más fuertes, y me costaba estar atenta a todo lo que me decía. Era apropósito, así tendría más posibilidades de fallar durante la noche y que pudiera castigarme.
-          Esta noche vas a servir como una auténtica esclava… no quiero que se te escape ni un solo tú en ningún momento. En otras ocasiones te lo paso, pero hoy no será una de ellas. Espero que si pasa, te tumbes en el suelo con las piernas abiertas y recibas los cinco gatazos en el coño que te daré agradeciendo todos… uno por cada letra. Tengo que ser implacable hoy… y lo seré. Y olvídate de la ropa y los zapatos, llevarás tu collar, las tobilleras y muñequeras y la coleta alta. No quiero ni una vergüenza…
 
Desnuda. Iba a estar desnuda delante de desconocidos… la mordaza ahogó una protesta. Sabía que eso me costaba horrores, y pretendía que actuara como algo tan natural. Algunas personas me había visto ya desnuda, pero no era lo mismo… Me moriría… no podía aguantar estar desnuda delante de gente…. Pareció escuchar mis pensamientos, porque ese gatazo fue más fuerte. Hoy no era el día de andarse con remilgos, mi Señor venía de Amo subido… mis nalgas empezaban a molestar mucho y él seguía dándome.
-          Cuando llamen al portero, y yo te lo indique te pondrás de rodillas delante de la puerta en la misma posición que cuando vienes a la cama. Besarás los zapatos del hombre que entre, y volverás a tu posición. Espero que tu frase de bienvenida esté a la altura de lo que eres realmente Constance…- paró y acarició dulcemente mis nalgas enrojecidas- sé que eres capaz de ello…
 
Sus manos me hacían estremecer. Me mojé de sólo saber que iba a tratarme como a una auténtica esclava delante de otras personas. Por lo menos ya sabía que venía un Dominante… comencé a pensar que como dijo invitados, lo más probable es que fuera un Dominante y su sumisa. ¿ Se tendría que comportar ella de igual forma, o sería mayor la humillación haciéndome hasta servir a alguien de mi misma condición por ser una invitada?. Acarició mi espalda y mi pelo… me beso en la oreja y se apartó de mí para seguir con el tratamiento de mis nalgas.
-          Servirás algo de beber, y servirás la comida. No te servirás nada para ti. Quiero que quites tres sillas de la mesa y dejes sólo tres. Cuando termines de servirnos la comida, te pondrás de rodillas a mi lado y esperarás que yo te dé de comer…quizás te haga comer de mi mano, o estrenemos el cuenco que he comprado esta tarde- metió sus dedos en mi coño y los saco babosos- parece que el cuenco te ha puesto más.
 
¿Porqué yo sola?… humillada delante de personas. Tratada como una esclava… mi sueño hecho realidad y sin embargo un conato de miedo recorrió mi espalda. Recibí otro gatazo… luego paró… noté que algo metía en mi coño húmedo y como la vibración del vibrador con forma de gusano recorría mi coño volviéndome loca de de deseo. Gemí y mi respiración se aceleró.
-          Recogerás la cena… servirás el café y te pondrás sentada en un cojín en el suelo a mi lado. Adoptarás una postura sensual…
 
Paró los azotes. Me quitó la mordaza y acarició mis nalgas. Me preguntó si estaba bien. Asentí y sonreí nerviosa. Me abrazó contra su pecho.
-          ¿Dónde estás?
-          Entre tus brazos
-          ¿ Y qué puede pasarte allí?
-          Nada malo.
-          Entonces tranquila. Estarás fantástica. Recuerda lo que te he dicho y que si en medio se te da una orden la obedecerás al momento- me dio una palmada en el trasero dolorido- a la ducha vamos
 
Asentí y nerviosa corrí a la ducha. Quería hacerlo bien a pesar de mis nervios, pero no pude evitar un cierto tembleque al entrar en la ducha… para más nervios míos encima escuché su voz de fondo.
-          El barreño lo pondremos en el salón junto a la ventana esta noche…
 
¿ Sería capaz de aguantar tanto?
 

 

 

Donde dije Digo…digo Diego

Wednesday, June 6th, 2007

Y es que hace unos días hice una entrada hablando de que en los cybercollares no está el merecimiento.. que es sólo un cybercollar y sobre todo decía que no lo llevaba porque a mi Señor no le gustaban.

 Y hoy al entrar en el irc como hago habitualmente me encuentro un fastuoso cybercollar asociado a mi nick. Sorpresa que mi Dueño a querido darme tras haber pasado ayer un día muy fastidiado y que su gatita, la que subscribe, le diera todo el apoyo que podía darle en esos momentos.

 Con lo cual… Donde dije Digo… digo Diego… mi Amo le gusta el cybercollar porque me lo ha puesto.

 ¿Me siento diferente?… sí y no.

 Sí porque a mi me hacía mucha ilusión tener por fin el cybercollar, simplemente ver esas dos letritas detrás de mi nombre me hace sentir contenta. No es que sea más suya ni nada así… es que simplemente a él no le importa lucirme como tal. Y a mi venita exhibicionista, competitiva y “de libro” el tenerlo le sienta a las mil maravillas

 No porque no soy más suya por tener el collar. Siempre soy igual de suya. Completamente

  Aunque… a nadie le amarga un dulce ¿no?

Entradas alternativas y mecanismos de humillación

Tuesday, June 5th, 2007

 El título en cuanto se vea de qué va el tema, se verá que es cuanto menos chabacano, pero no se me ocurría ningún otro para un tema sobre el sexo anal sin que fuera el tema en sí… así pues lo dejaremos tal cual y trataremos de no preocuparnos por él, pasando al tema en cuestión.

 Cuando conocí a mi Señor, mi ano no era virgen. Había ya tenido sexo anal y había más o menos disfrutado de él. Pocas veces porque la verdad es que me seguía imponiendo una serie de temores sobre cómo de “burra” iba a ser mi pareja de turno a la hora de entrar por un orificio que jamás había entrenado.

 Así pues la primera vez que mi Señor me dijo que iba a jugar con mi culo, no me supuso demasiada impresión. Lo veía como algo incluso normal, al fin y al cabo toda yo soy suya…

 Y sin embargo me averguenza… me averguenza muchisimo porque desde que soy suya mi disfrute por esa entrada es muchisimo mayor que por la que se podría pensar que es natural.

 Es curioso como a pesar de que es algo que ya había hecho… como siendo ahora mi Amo el que disfruta de ello, me averguenza tremendamente. El que me separe la nalgas para mi es un suplicio y cuando decide pentrarme, o bien dejar algo ahi metido me muero de verguenza…

 Y es que la humillación cambia de un tiempo a otro y a veces el disfrute es precisamente lo que puede hacer que te sonrojes