jengibre.
(Del lat. zingĭber, -ibĕris, este del gr. ζιγγίβερις, y este del sánscr. singavera).
1. m. Planta de la India, de la familia de las Cingiberáceas, con hojas radicales, lanceoladas, casi lineales, flores en espiga, de corola purpúrea, sobre un escapo central de cuatro a seis decímetros de alto, fruto capsular bastante pulposo y con varias semillas, y rizoma del grueso de un dedo, algo aplastado, nudoso y ceniciento por fuera, blanco amarillento por dentro, de olor aromático y de sabor acre y picante como el de la pimienta. Se usa en medicina y como especia.
2. m. Rizoma de esta planta.
Y aparte de cómo indica la acepción 1, también se puede indicar para el BDSM. La primera vez yo leí sobre la técnica del jengibre la verdad es que no me lo creía demasiado. Me parecía algo que realmente no podía ser para tanto, al fin y al cabo describían la acción del jengibre como algo muy particular, algo que tenía unos efectos de excitación brutal sobre la sumisa (casi todos los escritos que he leído han sido hechos por Personas Dominantes).
No me creía mucho del Jengibre. Pero al final Sí… la primera vez que lo usó mi Señor no me lo tomé muy en serio. Mientras lo preparaba notaba un olor muy agradable, y me gustó ver cómo lo preparaba (luego os contaré el proceso), me gustó la sensación de humillación de estar en cuatro, esperando mientras lo introducía en mi ano…Pero en principio no noté nada…
Y es que el Jengibre es un traidor silencioso. En el primer momento sólo notas una invasión, cómo si fuera quizás un dildo más y punto. Y te confías… y cuando estás ya confíado es cuándo te das cuenta que empieza a actuar. Primero notas una fuerte picazón, y calor, mucho calor… después empiezas a excitarte sin saber porqué y es algo incontrolable. Necesitas sentir algo dentro que te calme a toda costa, en algunos casos puedes llegar a empezar a chorrear de excitación (cosa que me pasó a mí)…. y sigue, cada vez lo notas más… y tal cómo viene cuando crees que ya no puedes aguantarlo más… se va. Y aunque sigues con un poco de excitación empieza a decaer rápidamente…
Es una sensación muy fuerte. Aconsejo usar jengibre que no se haya envejecido las primeras veces porque a más viejo la sensación es más intensa y puede ser que no se aguante. Lo mejor en los primeros momentos es usar un jengibre jóven y sin brotes.
Y a las personas sumisas que los sufran aconsejo que se relajen y traten de aguantarlo con tranquilidad… es una sensación muy muy intensa.
Ahora vamos a la preparación por si algún Dominante le apetece usarlo
La Técnica del Jengibre:
Es importante saber qué pieza usar. Lo que se debe usar es la Raíz del Jengibre. Tiene forma de mano y lo mejor para las primeras veces es escojer uno que no tenga brotes ni yemitas verdes. Hay que fijarse bien en los dedos de la mano de Jengibre, ya que se debe escojer una mano que tenga dedos largos y gruesos, que nos permitan trabajar con ellos con tranquilidad.
¡ Hay que asegurarse que el sumiso no sea alérgico al Jengibre!, si el sumiso no lo sabe os aconsejo usarlo primero en la zona de los pezones cortando una rodajita del Jengibre, porque el efecto es más leve y porque nos garantizaremos de no poner en gran peligro al sumiso.
En caso de que realmente podamos utilizarlo, escogeremos un dedo de la mano que sea largo y grueso, lo pelaremos, y lo iremos tallando poco a poco, tratando de darle forma de pequeño dildo, dejando una estrechez y una base. Es importante que vayáis humedeciendo la pieza para que os sea más fácil tallarlo y NO OS TOQUÉIS LOS OJOS o veréis las estrellas y las galaxias.
El olor que desprende el Jengibre es muy agradable y además.
Una vez tallada la pieza, esperad a que la Persona sumisa esté relajada y tranquila e introducidlo en el ano. No hace falta seguir mojándo el Jengibre ya que el mismo lubricante de la raíz servirá para que entre perfectamente. Esperad los resultados… no tiene más misterio
Para las Personas sumisas aconsejo tranquilidad, las primeras veces que os lo hagan no tratéis de aguantar hasta el final el proceso de acción del jengibre, creo que lo mejor es que sea una práctica a la cual te vayas acostumbrando poco a poco y vayas aguantando cada vez más tiempo. Al ser una sensación muy nueva lo mejor es adaptarse con tranquilidad a ella.
Y nada más… disfrutad