Hace algunos días estuve hablando con una chica que tenía miedo porque su compañero de juegos le había dicho que iba a usar cera en su próximo encuentro.
Mi Dueño no usa los juegos con velas sobre mí (por motivos que no vienen al caso). Sin embargo hace años tuve ocasión de probar el juego con velas, tanto como “dominante” ( jamás me he considerado tal, pero ejercí ese papel) y como sumisa.
Suelo hablar mucho del tema más psicológico de este tipo de relación, pero hoy voy a hablar del tema de los juegos con velas. En unos términos muy básicos y que, aunque pueda resultar una información un poco escasa, estoy seguro de que todos podréis profundizar en alguno de los enlaces que en el lateral tengo puestos.
Lo primero a decir, es que la piel se quema.
Parece una tontería decirlo, pero no es así. Muchas veces nos olvidamos de que la piel es un de los órganos más sensibles del cuerpo y que más sufre en general a diario. Es fácil producir quemaduras en la piel, y jamás se debería usar la cera sobre pieles con alergías, quemaduras previas, heridas…
Así mismo cabe recordar que no todas las pieles son iguales ( ni entre las personas ni en el mismo cuerpo en diferentes zonas). La piel más sensible está en zonas con pliegues, párpados, la cara, la zona interna de los brazos y los muslos, el sexo…). Nunca deberemos usar la cera sobre la cara o los párpados y aconsejo encarecidamente limitar la zona de juego para evitar que por accidente pueda caer allí alguna gota de cera.
Otro consejo a tener en cuenta es evitar la cera sobre zonas con mucho vello… sobre todo porque una vez solidificada la misma podemos tener muchos problemas a la hora de eliminarla.
Tampoco es divertido tener que poner a rascar cera del suelo… es bueno usar una sábana gastada o algo que impida que la sesión de cera pase a convertirse en una sesión de dura y desagradable limpieza obligada.
Conveniente antes de empezar el juego cuatro cosas: posteriores, seguridad del Dominante, tranquilidad y tipo de velas a usar.
Los posteriores… siempre tener a mano una pomada por si sucediera alguna quemadura. Recordad que no somos infalibles y aunque lo hagamos todo perfecto puede ser que un día se nos escape una gota de cera más caliente de lo normal provocando una quemadura. También sería conveniente una vez terminada la sesión y quitada la cera, masajear la zona de la piel con una rica crema hidratante especifica para pieles sensibilizadas o con alto contenido el aloe-vera. Un remedio casero para las quemaduras muy eficaz en caso de que se de un caso de emergencia son las rodajas de patata ( parece mentira, pero funciona).
Otra cosa vital es la seguridad del Dominante. No se suele hablar de ello en estos juegos pero es vital. Es la persona que va a sufrir la cera por así decirlo… pero eso no quiere decir que no pueda sufrir un accidente porque se queme con la vela, con el recipiente dónde está la misma… y eso puede provocar que suelte la vela y queme a la parte sometida o prenda fuego a algo. Antes de preocuparse en estos juegos por la seguridad de la persona sometida… hay que preocuparse por la seguridad del Dominante. En este caso más que nunca ambas seguridades son totalmente dependientes.
Tranquilidad… un sumiso asustado es un sumiso inquieto. La inquietud puede provocar movimientos. Como persona que ha sentido la cera sobre su piel, puedo decir que el dolor no es tanta como la anticipación. En muchas ocasiones, casi todo el mundo se ha quemado con una vela la yema de un dedo y realmente es más la sensación de quemazón rápido… que la de dolor intenso.
Sin embargo nuestra mente nos dice que nos va a doler y eso provoca nerviosismo. Es vital que la parte sumisa esté tranquila para que no se mueva y la dirección de la cera no se desvie provocando un incidente grave.
Tenemos las precauciones… y hemos decidido que vamos a usar las velas. Toca saber cómo usarlas y como elegirlas.
No se deben usar velas de gel o de cera de abeja. Las mejores son las de parafina. Que no tengan olores para evitar aceites e ingredientes que pueden ser dañinos para la piel. También es bueno recordar que los colores claros, necesitan de menos calor para fundirse, luego es mejor empezar usando colores claros.
Más cosas a tener en cuenta… es bueno dejar que la vela se derrita un poco. No se debería sobrepasar nunca los 5 cm a la hora de dejar caer la cera. Desde más cerca se pueden provocar quemaduras muy graves.
Siempre es conveniente empezar desde arriba… para que la cera se enfrie según va cayendo sobre la piel. Así evitaremos problemas. Además es una forma muy interesante de conocer la capacidad de resistencia de la persona sometida a este tipo de prácticas.
Sólo apuntar una cosa más. Hay que recordar siempre que una esclava o persona sumisa puede llegar a alcanzar un punto en el que aguante cualquier cosa ( ese subspace tan peculiar del que ya hemos hablado en alguna ocasión). Esto hace que en esta clase de juegos pueda haber accidentes si se hace caso totalmente de las indicaciones que la persona sometida da al Dominante sobre si aguanta o no…
Yo siempre aconsejo quedarse un punto por detrás… que para avanzar en próximas sesiones siempre puede haber tiempo.
Y las prisas no son buenas para nadie…