El ser humano siempre establece diferentes tipos de relaciones: conocidos, de amistad, compañeros, familiares. Y estas relaciones no son compartimentos estancos. Una persona puede pertenecer a tu familia pero a nivel de implicación ser sólo un conocido, y relaciones que son laborales y además de amistad.
Dentro del BDSM también la gente tiende a establecer relaciones de diferente grado. En su momento ya hablé de las relaciones que se establecen en relación a la duración de las mismas. Hoy quiero tratar otro ámbito, el del grado de implicación de las partes en la relación.
Voy a tratar de dar un contenido un tanto científico a mi análisis dejando mi opinión personal sobre cada una para otro momento.
Empecemos por definir lo que es “implicación”. La RAE lo define de una forma, que por lo menos a mí parecer, se nos queda corto para lo que vamos a tratar:
(Del lat. implicāre).
1. tr. Envolver, enredar. U. t. c. prnl.
2. tr. Contener, llevar en sí, significar.
3. intr. Obstar, impedir, envolver contradicción
Profundizando en la acepción número 1 y adaptándola al BDSM podriamos definir implicación cómo: el grado de compromiso, adaptado al rol de cada una de las partes, que se tiene en una relación de dos o más personas dentro del marco del BDSM. Independientemente del tiempo de duración de la misma y de los juegos de rol puramente dichos (como por ejemplo los de padre/hija o maestro/alumno).
Ya tenemos una base de la cual empezar. Voy a tratar de establecer los diferentes tipos de relación que creo existen:
1. Relación de Propiedad:
Sería la establecida entre un Dominante con una o varias personas sumisas que se han ofrecido para servirle y han sido aceptadas. Sería el grado de relación con mayor implicación por un lado y otro. El Dominante debe de cuidar a sus Propiedades de forma responsable y a cambio debe recibir la obediencia y dedicación de esas personas.
2. Relación de Tutoraje:
Establecida entre una o varias, personas Dominantes (y en algunos casos una o varias personas sumisas sean o no de su propiedad) y una cantidad variable de personas sumisas.
El Dominante se compromete a evitarle a la persona sumisa las molestias que se pueden derivar de ser una persona sin Propietario (situaciones de acoso y derribo, falta de respeto hacia ella…) y a darle una formación y entrenamientos de forma general: protocolos, solución de dudas sobre prácticas o conceptos e incluso iniciación a ciertas prácticas.
La persona sumisa a cambio se compromete a seguir las directrices que le dé su Maestro. Este tipo de relación es mucho más suave que la de Propiedad y no se le debe una obediencia total a la persona Dominante.
La persona en tutoraje puede negarse a la realización de ciertas cosas. Siempre se presupone un respeto total de una parte hacia la otra y que la comunicación va a ser total.
3. Relación de Cadena:
Establecida entre dos o más sumisas que pertenecen a un mismo Dominante en grado de igualdad. En teória no debería haber ningún tipo de rivalidad entre ellas sino un colaboracionismo tácito por agradar y servir a la Persona que pertenecen.
No se tendría en cuenta ni vínculos afectivos más profundos ( enamoramiento por parte de cualquiera de las personas implicadas, ya sea el Dominante de una de sus sumisas, o entre ellas mismas) ni el momento de entrada en la relación, ni el entrenamiento recibido.
Dentro de este tipo de relación entraría lo que muchos han venido llamando relaciones de poliarmonía.
4. Relación de Pirámide:
Establecida entre dos o más sumisas que pertenecen a un mismo Dominante en grado de desigualdad siguiendo un criterio descendente. Existiendo una persona con autoridad sobre el resto, pero por debajo de la decisión del Dominante y siempre respetando las directrices de éste ( esta persona puede tener un nombre o rango que la diferencie del resto, entre ellos algunos que he escuchado son “ama de cuadra”,”favorita”, “dama”, “hermana mayor”).
Las relaciones entre las diferentes sumisas se establecerían de igual forma, habiéndo siempre una por encima de la otra hasta llegar a la persona por debajo del Dominante.
El criterio para establecer esta pirámide puede ser muy variado: afectivo, de entrenamiento, orden de llegada al servicio de la persona Dominante. Así mismo puede ser un orden invariable, que podríamos llamar, si tomamos la antropología como base, un sistema de castas unipersonales, o totalmente laxo.
5. Relación de Prioridad:
Establecida entre dos o más sumisas dónde una tiene la autoridad sobre el resto, que tienen la misma categoría. Normalmente la persona sumisa que está a la cabeza de la relación tiene unas obligaciones de entrenamiento, cuidado y consejo sobre el resto de sumisas pertenecientes a su Señor. El criterio para elegir a esta favorita nuevamente tener diferentes contenidos y también puede ser variable o no.