Archive for November 2008

Duerme

Sunday, November 30th, 2008

 Él duerme… hoy no he podido quedarme más tiempo en la cama. He comenzado a dar vueltas como una loca y he decidido levantarme. No quería tampoco despertarle; seguramente ahora me pondré a hacer cosas de la comida…

 Últimamente tengo muchos pensamientos negativos… quizás por eso ya no escribo tanto en el blog y, quizás también por eso no he podido quedarme más tiempo en la cama a su lado. Llegó el frío y es como si el frio me hubiese enfriado también a mí… supongo que todos pasamos por esos momentos, la vida real nos gana una batalla y nos deja aletargados esperando a recuperarnos para poder seguir adelante.

 En mi caso además me encuentro con que muchas cosas no las puedo hablar con Él… no quiero ponerle triste, o enfadarle… ya se sabe que nosotras tenemos que procurar que esten siempre bien, para eso nos hems comprometido. Sí, no estoy siendo totalmente sincera con Él, algo que es uno de los grandes pilares de este tipo de relaciones, pero hasta que Él no esté los suficientemente descansado, no valdría de nada que se lo dijera… sólo haría que ese periódo de “realidad” le resultara más duro y tardas más tiempo en salir de Él.

 Por otro lado no tengo ninguna hermana con quien descargarme… las que respeto o son más experimentadas que yo, me dirán que si estoy mal es mi obligación aguantar… las novatas no acabaran de entenderlo. Eso, si realmente tuviera alguien con quien poder hablar…

 Él duerme y yo me siento sola… comparto mis pensamientos con un blog que sé que leen muchas personas y… lanzo mis pensamientos al aire… pero el aire lo lee, y… yo sigo estando sola. Nadie dijo que fuera fácil, pero nunca he llevado bien el sentirme perdida, el guardarme las cosas, “tienes ojos de niña vieja, de niña triste” solían decirme. Y la niña vieja se transformó en mujer, se transformó en esclava y tenía a su alrededor la mirada de quien siempre siente esa soledad, quien siempre siente que nadie va a entenderla realmente…

 Él duerme y su respiración es tranquila y su piel suave… no quiero que nadie altere su sueño… ni siquiera una niña triste… porque debo ser su descanso… y en el deber también está mi honor. A veces la gente se creé que nosotras, por las prácticas muchas veces humillantes que nuestros Señores desean hacer, no tenemos honor… pero ahí está… descansando, tranquilo.

 Él duerme y mi honor está con Él… aunque eso me obligue a sentirme sola

El Marcaje

Sunday, November 16th, 2008

 Anoche mi Señor me sorprendió nuevamente. Tenía pensado celebrar nuestros tres años juntos, pero con unos díitas de retraso para poderlo disfrutar tranquilamente.

 Nos subimos en el coche, conducía Él… no tenía demasiada idea de dónde íbamos. La verdad estaba nerviosa, llevaba toda la semana diciéndome que algo pasaría el sábado, pero no logré sonsacarle absolutamente nada. Y mira que lo intente… vale sí, no es la actitud más sumisa que puede haber, pero sé que a Él le gusta también que sea así…

 Aparcamos por Chueca. Madrid estaba insoportable, la verdad es que no sé de dónde saca la gente que hay crisis en este país, porque estaba todo lleno de gente por todas partes… caminamos un par de calles, hasta llegar a una tienda: ” Cristo de Acero” dónde nos esperaban Cristina y Raúl… dos tatuadores…

 Después de tres años mi Señor había decidido marcarme de forma permanente. Aguanté el dolor del tatuaje, que en algunos momentos fue bastante, sin quejarme…

 Un hada, el triskel y sus iniciales ocupan ahora mi hombro derecho. Un hada porque siempre ha dicho que soy su hadita, su princesa… el triskel bdsm que me hace recordar que es algo importante en nuestra vida… y las iniciales de mi Señor, el Hg… que me hace tenerle siempre presente…

 Permanente en mi cuerpo… como está siempre su marca en mi corazón y en mi alma.

 

PD: Quiero dar las gracias a Raúl que hizo el tatuaje con todo el cariño del mundo, improvisando el hada ( aunque sé que no es lo que más le gusta dibujar precisamente jajajaja). También a Cristina que me hizo sentir muy, muy bien… una tienda donde el buen rollo y el buen hacer, hacen que estes tan a gusto mientras te están “trinchando debuti” ^.^

  ” Cristo de Acero” c/ San Bartolomé en Madrid

Esclava

Wednesday, November 12th, 2008

 Hoy hace tres años que estoy al servicio de mi Señor… hoy hace tres años que encontré la felicidad por fin… que encontré a mi Dominante ideal, después de creer que ya jamás llegaría…

 Y es que a veces el no precipitarse y esperar… tiene un gran premio.

 Mi Señor, mi Amo… ojala cada año pueda decir lo mismo y siga sirviéndole, cada día más cerca de su gusto ideal.

constance, orgullosa esclava de su Señor Henguld

Aparentar

Sunday, November 9th, 2008

 Hay un refrán que dice, que la mujer del Rey no ha de ser casta, sino parecerlo. En nuestro particular microcosmos, podríamos traducirlo por ” el Dominante no ha tener las virtudes de un caballero, sino parecerlo”.

 Vivimos en un mundo de imágenes. En el post anterior decía que todos somos esclavos, porque en el mundo diario muchas veces tenemos que ocultar nuestra verdadera faceta; sin embargo parece ser que no dejamos de ser esos actores también cuando nos juntamos con personas del BDSM.

 Muchos Dominantes, tienen que ser los más inteligentes, los que hacen las cosas más llamativas, los que tienen una cohorte más grande. Muchas sumisas tienen que ser las más humilladas, las que más conocen las “formas del código tácito”, las más respetuosas… Luego por detrás esas mismas personas pueden dejar a su sumisa hacerse un viaje de 400 kilómetros con cuarenta de fiebre (¡ qué gran caballero!), y la sumisa pondrá verde a su Dominante en petit comité… aunque luego jamás lo admitirá.

 Eso sí, de cara a la galería todos seremos los mejores… todos respetaremos el SSC a rajatabla, o el RACSA, o… mil siglas más que no dejan de significar algo tan sencillo como ” Respetando y con Sentido Común”…  todos somos personas respetables, todas las sumisas somos sumisas realmente y acatamos lo que se nos dice…

 ¿ De qué nos sirve aparentar esto?… La verdad es que no sirve de mucho, salvo para que unos cuantos nos estemos realmente planteando si queremos seguir dentro de la sociedad BDSM. ¿ Realmente quiero estar dentro de un grupo de teatro?… para eso mejor me voy a un casting, que además si hay suerte hago una película.

 Desde siempre he deseado poder tener un pequeño grupo con el que charlar, gente con la que compartir cosas… porque muchas veces necesitas poder conversar sobre las inquietudes que puedes tener… pero cada vez me parece más un sueño imposible.

 No quiero vivir en un mundo de reflejos…

Pensamientos de una Aburrida Tarde de Otoño: Esclavitud Generalizada

Thursday, November 6th, 2008

 Darte la cuenta de que eres distinto es fácil. Aceptarlo es complicado.
 

            ¿ Cómo dejas de sentir la moral tradicional?. Te educan en que debes ser una mujer fuerte y trabajadora. Que no debes someterte a ningún varón. Las actividades de la casa han de ser compartidas, no deben poder decirte lo que debes hacer. En el fondo no dejan de ser incongruencias, porque mientras te están educando de esa forma, tu padre está tirado en el sofá mientras tú pones la mesa y cuando decides teñirte el pelo te dicen que tienes pinta de golfa y que estás sacando los pies del tiesto.
 

            La educación nunca es fácil. Supongo que educar en casa es aún más complicado. Luchas contra lo que tú piensas y con lo que sabes qué debe ser la educación correcta, o por lo menos, lo socialmente aceptado. Y esa forma de educar condiciona a la persona a lo largo de su vida. Siempre te lleva con esa dicotomía que te hará tomar las decisiones en tu vida moviéndote entre lo que te han enseñado ( y lo que has aprendido por tu cuenta) y lo socialmente aceptado.
 

            La mujer ha de ser luchadora, agresiva, moderna, masculinizada casi. Al mismo tiempo ha de ser madre y esposa. Pero sobre todo, ha de ser independientemente libre. Tener la libertad de decidir por sí misma desde lo que quieren ponerse de ropa hasta en qué quieren trabajar o cuando van a tener hijos.
 

            Eso realmente no es así. Quien diga lo contrario engaña a quién se lo dice, y así mismo.
 

            Así mismo, porque si realmente hiciéramos lo que nos da la gana, no se nos pasaría jamás por la mente el pedir consejo a nadie, o qué podría pensar mi padre, mi madre, mi pareja, mis hijos… Sólo nos tendríamos en cuenta a nosotros mismos. En el momento en el que importa el qué dirán, uno deja de ser libre. Lo peor de todo además es que no es una libertad que nosotros decidamos, nos viene auto-impuesta en esa enseñanza que hemos tenido desde pequeños, dónde lo socialmente aceptado era la base de todo lo bueno.
 

            Somos esclavos sin que lo hayamos decidido.
 

            La reflexión es dura, y te golpea como una bofetada con la mano abierta. Dejándote la marca. Por suerte, o por desgracia, el ser humano está muy capacitado para recomponerse moralmente y alejar esos pensamientos tan poco aceptados.
 

            No es ético pensar que somos esclavos. Estamos en una democracia. Trabajo en lo que quiero, tengo libertad de expresión, tengo libertad de decisión, de comprarme lo que quiera, de viajar. La mujer puede ir con minifalda o falda larga. No me obligan a ir a la Iglesia, ni siquiera tengo que fingir tener una idea política igual a la que tenga el régimen gobernante.
 

            Y sin embargo… si piensas diferente que la mayoría eres raro. Destacas. Puede ser que destaques en un círculo pequeño, el familiar, o en un círculo que te haga conocida. Puede ser que seas esa “oveja negra” que es radical de izquierdas en una familia de derechas, o esa persona que lleva diseños de Agatha Ruiz de la Prada en un sitió dónde todos visten de traje gris o negro.
 

            Ser raro, no es fácil. Muchas veces incluso esas personas tendrán que adaptarse a lo socialmente aceptado sin remedio. Volverán aunque sea por unas horas a ser esclavos forzosos. Ya sea vistiéndose con ropa diferente, o dejando de tratar temas de política en casa. Volveremos a aceptar lo social, lo normal, lo lógico. Seremos esclavos forzosos, silenciados de forma obligada.
 

            Aún así, luego lo haremos ver como una cesión momentánea sin mayor importancia. Fue para no tener problemas con una persona en concreto, o porque en ese momento nos apetecía. Seguimos siendo diferentes y enarbolando esa bandera. Seguimos siendo esclavos de los otros raros, de todos los que piensan como nosotros y a los que no deseamos decepcionar confesando una claudicación momentánea al otro bando.
 

             Luego hay personas que decidimos tomar al esclavitud con fuerza y ser esclavos de una sola persona, que marcará nuestra vida, controlará nuestras acciones, nuestro bienestar. Pasamos a una esclavitud más sincera.
 

            Sin embargo, y esas personas que acogen la responsabilidad de esclavizar a una persona, ¿cómo se libran de esa esclavitud generalizada?, ¿ no serán acaso esclavos también?.
 

            Sí. Los Dominantes se mantienen con ciertas ataduras a esa esclavitud del mundo, de la sociedad en la que vivimos. Sin embargo su forma de escape radica precisamente en que tienen a su servicio a una persona a la cual imponen ellos ese control. Y lo imponen en muchos más aspectos de los que la sociedad les controla a ellos. Son controladores, educadores, moldeadores, semidioses y esclavos.
 

            Son controladores de una vida, de unas circunstancias y de un entorno de una persona que se les ha dado libremente. Son educadores pues muchas veces han de establecer unos nuevos pensamientos, gestos, habilidades en esa persona que se les somete. Son moldeadores porque deben crear la forma idealizada que tienen en su mente a partir de un barro imperfecto lleno de aglutinantes y desperdicios que han de cribar con la paciencia de un minero buscando oro en el río más caudaloso.
 

            Pero sobre todo son semidioses. Tienen el poder de un dios, pero con las cargas de responsabilidad de quien aún no ha entrado en el Olimpo. Tienen el bienestar en sus manos, a veces la vida misma y salud de esa persona. Tienen en sus espalda uno de los trabajos de Hércules, y no tienen las garantías reales del premio final, sólo de las recompensas que vayan sacando en el caminar moldeando.
           
            Y también son esclavos en algún momento, porque de cara a una sociedad que finge ser liberal y respetar al prójimo, tienen que ocultar el resto de sus facetas. Tratando de pasar desapercibidos en un mundo dónde los socialmente establecido son las cadenas con las que nos tienen atados en lo que hoy llamamos una “democracía”.

Violencia y BDSM: preguntando

Monday, November 3rd, 2008

  El anterior artículo mío ha creado un poco de polémica allá dónde lo he publicado. Realmente yo no creo en polémicas, creo que eso realmente acaba por no llevarnos a nada, porque se evita el auténtico diálogo, aquel que nos puede hacer reflexionar y hasta cambiar de parecer. Sin embargo las polémicas, me parecen actitudes de enquistamiento…

 A este respecto, y admito que sin tomar permiso de la persona en cuestión (por lo que este post no va a ser publicado en ningún otro sitio que no sea mi blog), voy a tomar unos comentarios que el Señor Gabrel, hace a mi anterior post, para tratar de dar una visión un poco más completa de mi punto de vista al respecto y tratar de  rellenar las posibles lagunas que de mi exposición se hayan derivado. Copiando literalmente las preguntas en negrita, y permitiéndome la licencia de cambiarlas de orden, paso a contestarlas en este nuevo post:

“Son para ti violentas las actividades que ponen en pulsión al cuerpo y la mente humanas? (Definición de pulsión: En psicoanálisis, energía psíquica profunda que orienta el comportamiento hacia un fin y se descarga al conseguirlo)”

 Sí, creo que toda actividad que pone en pulsión el cuerpo y la mente, es violenta, siempre y cuando esa actividad implique un ansia grande de alcanzar un fin último. Trataré de explicarme en este punto; imaginemos una partida de trivial, si un grupo de amigos se junta sólo por diversión para jugar una partida… no lo encuentro violento… pero y si uno de estos amigos es especialmente competitivo… entonces sí se tornará en una actividad violenta.

 Aunque eso no implique que pueda estropearse la noche.

 Eso no quiere decir que vea el BDSM como una competición… por lo menos no desde el punto de vista de ganar a nadie en concreto, sino de superarnos a nosotros mismos. Tanto la persona Dominante, como la persona sometida, busca en cada encuentro superar algo, aunque sólo sea que le salgan mejor las ataduras, o que su voz suene más dulce al contestar…

 Además la violencia es innata al sentimiento de “ataque y defensa” y en ese caso la persona sometida siempre va a tener su cerebro en ese estado de “defensión ante la agresión”. Cierto, es todo consensuado, consentido y valorado por ambas partes, sin embargo, el ser humano no deja de ser un animal por mucho que lo neguemos y somos mucho más instintivos de  lo que realmente queremos dejar ver.

“¿Es una práctica que atenta contra la dignidad, la libertad y la integridad física y psíquica de una persona, produciéndole sufrimiento, dolor o cualquier forma de limitación a su bienestar o al libre ejercicio de sus derechos y facultades?”

 Esta pregunta puede llegar a ser muy complicada. ¿ Qué es dolor y sufrimiento?, ¿ qué es realmente limitación en nuestro mundo?. Si somos radicales, diríamos que sí, porque aunque yo quiera hacer una cosa, mi libertad esta limitada… limitada a lo que mi Señor me ordena. Es la paradoja de la “libertad sin alas”, cuando nosotros damos a una persona el derecho de cohartar nuestra libertad, porque nosotros somos libres de encadenarnos.

 En otro orden de cosas yo no creo en el dolor. Creo en el daño. Sí creo que en el BDSM se puede llegar a provocar dolor, bien como premio o bien como castigo, dependiendo de cómo este establecida la relación y de los gustos que tenga cada una de las partes integrantes. Incluso se puede llegar a disfrutar de ese dolor sea psicológico o físico, o por lo menos eso dicen, personalmente nunca he experimentado esa unión entre dolor y placer ( por muy doloroso que pueda parecer las prácticas que mi Señor hace sobre mí, no me duelen, me ha entrenado para ello).

 Ahora bien… ¿ es el BDSM una práctica que genere daño a la persona?. Es decir, una práctica en la que no saque ningún enriquecimiento personal de las prácticas hechas, que pueda llegar a, en caso de terminar la relación, dejar a esa persona realmente mermada más allá de lo que nos puede afectar a todos, una ruptura más o menos intensa. No.

 Creo que el BDSM es muy enriquecedor, y que cuando se hace daño, realmente no estamos ante una relación BDSM. Sino ante otra cosa, que se acerca más al maltrato

“¿Los practicantes del BDSM se ocupan de regenerar la situación física y emocional de las personas implicadas para que sigan gozando de su bienestar y libre ejercicio de sus derechos y facultades?”

 Si quiero ser sincera, he de contestar que no todas las personas que práctican o dicen prácticar BDSM cumplen esto. Debería ser un hecho en sí mismo, el hacer crecer a la persona que está sometida, y el que la persona sometida cuidase a aquel que tiene la obligación de cuidarla… pero eso no es así en todas las ocasiones. Quizás realmente ahí está el peligro de esta actividad nuestra.

 Además de cuidar siempre a la persona de abajo, luego están esos momentos de daño puntual ( por un error), que además implica un mayor esfuerzo por la parte que ha cometido el fallo para subsanar y ayudar a la otra parte a recuperarse totalmente.
  Espero haber aclarado las posibles lagunas que pudieran quedar de mi anterior comentario.

Violencia y BDSM: negacionismo peligroso

Sunday, November 2nd, 2008

 La violencia es parte de nuestra sociedad.

 Podemos tratar de negar una realidad del día a día, cerrar los ojos o negarlo. Pero la violencia nos rodea constantemente: está en ese conductor que se desespera en un atasco, en ese llanto del bebé que grita ante la comida, en el niño que en el recreo le pega una patada a un compañero, en el hombre que fuerza a su mujer, en el jefe que presiona al empleado hasta hacerle sentir agobiado, en la familia manipuladora, en televisión, cine, libros… la cultura es violenta, la publicidad también. La violencia física o mental, está en todas partes.

 Quizás muchas personas piensen que exagero, pero si somos totalmente analíticos, nos daremos cuenta de que realmente eso es así.

 El BDSM también es violencia. No lo podemos negar. Hay un intento duro de controlar a la persona, unas prácticas que pueden implicar dolor… negar que el BDSM es violento, es como decir que es una práctica como el agua ( frase que oí una vez a una persona y que me permito copiar aquí).

 El problema es que nosotros siempre tenemos la conciencia de que la violencia es mala. Para nosotros el BDSM, es algo mágico, importante, dulce… tememos siempre mancharlo con la palabra violencia. Es algo natural en todos nosotros, evitar lo que nos parece mal, evitar juntarlo con lo que es importante.

 Sin embargo, el problema es que aunque lo neguemos BDSM y violencia van de la mano… negarlo es cerrar los ojos y tener un problema: ¿ cómo vamos a canalizar apropiadamente algo que estamos negando de base?.

 Saber cuándo parar, qué hacer y como reaccionar es vital. Y esas cosas sólo las podremos tener en cuenta si dejamos de negar realidades y aprendemos a tomar las palabras por lo que son, quitándoles la carga negativa o positiva que puedan tener para quedarnos con lo que realmente es útil.