La migaja
Es curioso como las migajas son tan despreciadas… recuerdo que cuando era pequeña lo que más me gustaba del pan era ir cogiendo las miguitas que se quedaban al partirlo… y lo mejor de las patatas fritas eran los restos que quedaban resalados en la bolsa abajo…
El mejor trozo de manzana no es el que te partes tu… sino la migaja última del plato de tu acompañante y que robas corriendo.
Y en el BDSM, las sesiones larguisimas, los momentos estudiados son fabulosos… nos haccen entrar en la magia de sopeton y recordar que en este mundo de locos tenemos nuestros momentos particulares…
¿ Pero y el delicioso sabor de esa migaja… de esa orden dada en la distancia o a media luz… de ese simple gesto que hace que tu corazón de aceleré?…
Siempre me han gustado los pequeños detalles ^.^
Los pequeños detalles, por muy pequeños que sean siempre son los que mas marcan o por lo menos es lo que a mi me pasa.
Un abrazo.
Syn-ergos